ACUERDO MIGRATORIO
30-01-2026
Trump y Milei negocian que Argentina reciba deportados
16:36 |
Según informes del The New York Times y agencias internacionales, el Gobierno de Javier Milei y la administración de Donald Trump mantienen conversaciones avanzadas para firmar un acuerdo que permitiría a Estados Unidos deportar inmigrantes de otras nacionalidades a la Argentina. La posibilidad profundiza la alianza bilateral y genera críticas de sectores políticos y sociales.
El Gobierno nacional y la Casa Blanca se encuentran en negociaciones avanzadas para sellar un acuerdo que convertiría a la Argentina en un país receptor de personas deportadas por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, informó este viernes el The New York Times, citando a funcionarios familiarizados con las tratativas y documentos oficiales estadounidenses.
Según el reporte, la propuesta en discusión permitiría al gobierno de Estados Unidos enviar a la Argentina a inmigrantes de terceros países que hayan sido detenidos cerca de la frontera tras ingresar de manera irregular y que no puedan ser devueltos directamente a sus países de origen.
Hasta el momento, no existe un acuerdo formalizado ni confirmación oficial de parte de Washington o de la Cancillería argentina, aunque fuentes diplomáticas indicaron que las conversaciones son “avanzadas”.
La iniciativa se da en el contexto de una política migratoria más estricta impulsada por la administración Trump, que ya mantiene acuerdos similares con otros países como El Salvador, Costa Rica y Panamá para recibir deportados.
Reacciones en Argentina
La posibilidad de este acuerdo ha generado cuestionamientos en amplios sectores de la oposición y de la sociedad civil. Diversos dirigentes políticos han señalado su preocupación por las implicancias humanitarias y jurídicas de recibir deportados que no sean ciudadanos argentinos, advirtiendo sobre posibles tensiones con organismos de derechos humanos y la legislación nacional.
Críticos del Gobierno también sostienen que la negociación refleja un alineamiento geopolítico más estrecho con Estados Unidos que podría tener costos políticos y sociales internos, especialmente si la sociedad percibe que el país se convierte en un receptor de flujos migratorios forzados sin garantías claras.
Por su parte, desde el oficialismo se argumenta que integrar a Argentina en este tipo de acuerdos forma parte de una política exterior orientada a fortalecer relaciones estratégicas y cooperativas, aunque todavía falta definir los detalles operativos y legales del eventual pacto.