Policías inquietos ante el cambio de gobierno

12:22 | El jefe de la Federal acaba de anunciar que parte de sus subordinados quisieron voltearlo
Si las internas por los ascensos y la sucesión en las fuerzas de seguridad son un alboroto crónico de fin de año, cuando se acerca un cambio de gobierno es como patear un hormiguero.

Aunque entre los nombres que aún faltan en el gabinete de Alberto Fernández está el del responsable de Seguridad -desde que se creó el Ministerio sus titulares siempre fueron mujeres (Nilda Garré, Cecilia Rodríguez y Patricia Bullrich)-, esa fuerza símbolo que es la Policía Federal empezó su propio corcoveo. Ya se había visto justo al día siguiente de las PASO, cuando un hacker entró al sistema interno y publicó en internet fichas con datos personales y fotos de varios jefes de la fuerza y sus familias.

Los piratas informáticos levantaron esa información -celosa y reservada- de páginas de la Federal que habían quedado llamativamente abiertas y sin protección. Cuando se pusieron a investigar, lo primero que hicieron los jefes de la fuerza fue mirar hacia adentro.

La Federal es una fuerza estratégica. No sólo tiene información en tiempo real de la calle: también es la primera alarma que suena cuando un juez ordena un allanamiento. Sea quien sea el involucrado, esos datos en tiempo real son oro en las entrañas del poder.

Ahora hubo una versión acerca de que el jefe, Néstor Roncaglia, había renunciado antes de afrontar un escándalo interno por un caso de acoso. Ni siquiera hubo denuncia, pero la operación generó una noticia real: un comunicado del propio Roncaglia diciendo que se va el 11 de diciembre y que la fake news fue gestada "desde dentro y fuera de la institución". Es un jefe de la Federal admitiendo que sus subordinados quieren voltearlo.

De acá al 10 de diciembre, quizá aparezcan otros que quieran voltear a los volteadores.

El embudo de los rumores internos de estos días desembocan en los nombres de un tándem de comisarios mayores que suenan para un recambio: Juan Carlos Hernández y Ronaldo Jonte, ambos con un paso por la Dirección de Custodias, el área que había sido desarticulada tras la muerte del fiscal Nisman.

Hernández habría trabajado en la custodia de Juan José Álvarez, ex miembro de la SIDE y luego ministro de Justicia de Duhalde que durante estos años se mantuvo cerca de Cristina Kirchner. También le adjudican lazos desde la juventud con Claudio Ferreño, legislador electo de la Ciudad y amigo de toda la vida de Alberto Fernández. El comisario Jonte fue jefe del operativo de seguridad del G20 en Buenos Aires que tuvo reconocimiento internacional.

Ambos se adjudicarían contactos con Diego Gorgal, el especialista en Seguridad de Sergio Massa que suena fuerte para el ministerio y que empezó en la actividad pública justamente de la mano de Juanjo Álvarez. Gorgal es profesor en el ICCE (Instituto Conjunto de Conducción Estratégica), una especie de postgrado de policías creado por Patricia Bullrich para mandos medios y altos. De allí Gorgal conoce al menos a la mitad de la cadena de mandos que podría suceder a Roncaglia.

El jefe actual también es vicepresidente de Interpol, donde tiene mandato hasta 2021. Aunque deje su cargo de la Federal, podría seguir allí si tuviera el aval del nuevo gobierno. La oficina central del organismo está en Lyon, Francia. Bajarse de allí es el golpe mayor que recibe Roncaglia en la interna.

Entre las intrigas, la Federal es un edificio de hormigón sobre un piso de flan. Si los sucesores fueran Jonte-Hernández tendrían que irse 31 comisarios de los rangos superiores. Una verdadera purga que aún puede esconder sorpresas. También eso deberá mirar el nuevo gobierno, atendiendo al riesgo de eyectar a la calle a semejante cantidad de jefes policiales ociosos y despechados.
Comentarios
Por favor ingrese los caracteres de la imagen
InicioNoticiasComisionesLegisladoresArchivoLinksEn vivoConcejo DeliberanteContacto

www.sobretablas.com 2009 - 2019 | Todos los derechos reservados | Periodismo legislativo - Provincia de Corrientes - Argentina

NEWSLETTER