ESCÁNDALO ES UN ESCÁNDALO
02-08-2018
La historia detrás de la historia de los cuadernos de las coimas

18:07 | El 8 de enero fue un día sofocante en Buenos Aires. A las 13.38, cuando llegó a mis manos una caja con los cuadernos sobre una de las tramas de corrupción más detalladas de las que hasta ahora se tenga conocimiento, la temperatura era insoportable.
Al abrirla, encontré un anotador, seis cuadernos espiralados y uno azul de tapa dura, que bien podrían haber sido de cualquier nostálgico que decidió guardar sus viejos apuntes de colegio. También facturas de una marroquinería de Once, prueba de la compra de bolsos.

La sorpresa no terminaba ahí. Entre los cuadernos encontré videos y unas pocas fotos no muy nítidas. Todas esas piezas unidas sirvieron para exhibir el camino de las coimas, que partían de las instrucciones de Néstor Kirchner , continuaban con los recorridos de los laderos de Julio De Vido por las empresas contratistas del Estado para recolectar bolsos repletos de millones de dólares sucios, que terminaban en la quinta de Olivos, en la Jefatura de Gabinete o en el departamento de la familia de los expresidentes, en Juncal y Uruguay.

El chofer del auto, silencioso testigo de lo que sucedía en su Toyota Corolla en el que trasladaba a Roberto Baratta durante al menos diez años, se encargó de tomar nota de todo lo que podía escuchar y ver, con la precisión de un orfebre. Con cada detalle intentó barnizar de veracidad su relato. No dejó escapar ni siquiera un número que veía al pasar, tomó las direcciones, los nombres, los montos y describió las características físicas de quienes no conocía. Incluso registró hasta el peso de los bolsos o las valijas con plata.

La sorpresa no terminaba ahí. Entre los cuadernos encontré videos y unas pocas fotos no muy nítidas. Todas esas piezas unidas sirvieron para exhibir el camino de las coimas, que partían de las instrucciones de Néstor Kirchner , continuaban con los recorridos de los laderos de Julio De Vido por las empresas contratistas del Estado para recolectar bolsos repletos de millones de dólares sucios, que terminaban en la quinta de Olivos, en la Jefatura de Gabinete o en el departamento de la familia de los expresidentes, en Juncal y Uruguay.

El chofer del auto, silencioso testigo de lo que sucedía en su Toyota Corolla en el que trasladaba a Roberto Baratta durante al menos diez años, se encargó de tomar nota de todo lo que podía escuchar y ver, con la precisión de un orfebre. Con cada detalle intentó barnizar de veracidad su relato. No dejó escapar ni siquiera un número que veía al pasar, tomó las direcciones, los nombres, los montos y describió las características físicas de quienes no conocía. Incluso registró hasta el peso de los bolsos o las valijas con plata.

Comentarios
Por favor ingrese los caracteres de la imagen
InicioNoticiasComisionesLegisladoresArchivoLinksEn vivoConcejo DeliberanteContacto

www.sobretablas.com 2009 - 2018 | Todos los derechos reservados | Periodismo legislativo - Provincia de Corrientes - Argentina

NEWSLETTER